Borrachos, drogadictos, prostitutas...¿quién decide quienes son y como son? ¿Nosotros? Verdaderamente nos creemos con ese poder, me parece increíble la gente que vive por y para juzgar.
Bueno basta -pensé- basta de melodramas, de cuentos, si es que no entiendo porque me pongo tan melodramática cada vez que escribo en mi diario, ¡si es que eres más tonta Alexia!
Cerré mi diario, me levante de la cama lo más silenciosamente posible, si es que eso de compartir habitación es un coñazo, siempre había odiado eso y ahora tengo que vivir así ¿ por qué? ¿ por qué se tuvo que enamorar de nuevo mi madre? ¿y encima de alguien tan inútil como lo es ese hombre?.
Yo de verdad, cada vez estoy más convencida de que el amor solo se creo para volver más estúpida a la humanidad, como si no fuera lo suficientemente estúpida ya, por si sola.
Nada más salir de mi habitación, miré el reloj , porras era tardísimo, si es que soy incapaz de llegar puntual.
Bajé corriendo las escaleras y nada más abrir la puerta casi me estrello contra Roberto, si es que este chico siempre estaba en medio, como el tonto de turno.
-¿ Pero que haces criaja? ¿Es que no me ves 4 ojos?¿ Para algo servirá lo que llevas no?
-QUE NO ME LLAMES CRIAJA! Que no me llames nada, que pases de mi existencia -no pude evitar pensar que, que pena que fuera un chico caparazón, tan guapo y tan estúpido-.
Me miró riéndose y me dio una leve colleja al pasar, me giré para devolvérsela, pero me llamó la atención lo que llevaba en las manos y el olor que desprendía , me quedé mirándole fijamente, al darse cuenta, echó a correr hacia su habitación.
Me quedé un rato eclipsada y cuando "desperté" me di cuenta de lo tardísimo que era, asi que yo también eché a correr hacia la fábrica abandonada donde habíamos quedado.
Cuando llegué ya estaban todos, como era de esperar.
-Tía, vivimos en la misma casa y tu llegas media hora después ¿explicación?
-Se me quedó parado el reloj..-fue lo único qu ese me ocurrió-
-Ya, ya, ya...
Nos miramos mi hermana y yo y empezamos a reírnos, bueno en realidad hermanastra, pero como era mi mejor amiga, somos como hermanas, al parecer son los únicos genes servibles en esa familia de inútiles que tiene.
-Bueno, ¿venís o qué? -nos gritó Laura-
-¡Claro! -respondimos al unísono-
Nos acercamos a la valla para saltarla.
Este sitio está súper guay, macho, es la hostia -pensé- era un sitio perdido un poco en mitad de un bosque con un lago al lado donde poder bañarse. La fábrica quizás para otras personas es un poco tétrica pero para nosotros era perfecta, quien sabe, a lo mejor era por nuestros estilos, que a decir verdad eran muy variados desde emos, heavys, punks, skaters hasta hippies, por nuestra forma de vida...
Cuando llegamos a donde nos solemos sentar y la gente empezó a sacar las cosas, a poner las luces y música, me encontré con ciertas personitas que sobraban.
-¿ No me lo puedo creer que haces tu aquí? -le solté a mi novio, Fernando.
-¿Cómo que, que hago? Pues venir a visitar a mi novia, ¿es que no puedo?
-Claro que puedes...pero no hace falta que me vengas a visitar siempre, que me llames siempre, que estés encima mia siempre.
Me fui al otro lado de la sala, me atraía, sí, pero es que era tan pegajoso, tan axfisiante, miré al otro lado de la habitación y vi a África con su chorbo, bonita pareja la verdad.
-Anda si la 4 ojos ya no es 4 ojos -me susurró alguien al oído-.
-Me giré sobresaltada, vaya, era el otro estúpido, el que faltaba.
-Me cambié los dos ojos por las lentillas.
Se te había olvidado cambiártelas , ehh.
-Baah!
Me levanté y me fui, no me apetecía hablar con nadie. Habían puesto buena música, los grandes, Bob Marley, Kurt Cobain, Manu Chao, etc, que pasada de gente -pensé-.
Buen ambiente, luces perfectas, solo me faltaba lo más importante y esas cosas las tenía Roberto, me acerqué, se las pedí, le pagué y me las piré a un rincón donde habíamos colocado sofás, pufs, almohadones y me puse a bailar yo sola después de tomármelas. Empezé a ver todo doble, borroso, muy colorido y después me entró una "felicidad" , bueno relativa, fui a por más y más, más, más y de repente todo se apagó.
Bueno basta -pensé- basta de melodramas, de cuentos, si es que no entiendo porque me pongo tan melodramática cada vez que escribo en mi diario, ¡si es que eres más tonta Alexia!
Cerré mi diario, me levante de la cama lo más silenciosamente posible, si es que eso de compartir habitación es un coñazo, siempre había odiado eso y ahora tengo que vivir así ¿ por qué? ¿ por qué se tuvo que enamorar de nuevo mi madre? ¿y encima de alguien tan inútil como lo es ese hombre?.
Yo de verdad, cada vez estoy más convencida de que el amor solo se creo para volver más estúpida a la humanidad, como si no fuera lo suficientemente estúpida ya, por si sola.
Nada más salir de mi habitación, miré el reloj , porras era tardísimo, si es que soy incapaz de llegar puntual.
Bajé corriendo las escaleras y nada más abrir la puerta casi me estrello contra Roberto, si es que este chico siempre estaba en medio, como el tonto de turno.
-¿ Pero que haces criaja? ¿Es que no me ves 4 ojos?¿ Para algo servirá lo que llevas no?
-QUE NO ME LLAMES CRIAJA! Que no me llames nada, que pases de mi existencia -no pude evitar pensar que, que pena que fuera un chico caparazón, tan guapo y tan estúpido-.
Me miró riéndose y me dio una leve colleja al pasar, me giré para devolvérsela, pero me llamó la atención lo que llevaba en las manos y el olor que desprendía , me quedé mirándole fijamente, al darse cuenta, echó a correr hacia su habitación.
Me quedé un rato eclipsada y cuando "desperté" me di cuenta de lo tardísimo que era, asi que yo también eché a correr hacia la fábrica abandonada donde habíamos quedado.
Cuando llegué ya estaban todos, como era de esperar.
-Tía, vivimos en la misma casa y tu llegas media hora después ¿explicación?
-Se me quedó parado el reloj..-fue lo único qu ese me ocurrió-
-Ya, ya, ya...
Nos miramos mi hermana y yo y empezamos a reírnos, bueno en realidad hermanastra, pero como era mi mejor amiga, somos como hermanas, al parecer son los únicos genes servibles en esa familia de inútiles que tiene.
-Bueno, ¿venís o qué? -nos gritó Laura-
-¡Claro! -respondimos al unísono-
Nos acercamos a la valla para saltarla.
Este sitio está súper guay, macho, es la hostia -pensé- era un sitio perdido un poco en mitad de un bosque con un lago al lado donde poder bañarse. La fábrica quizás para otras personas es un poco tétrica pero para nosotros era perfecta, quien sabe, a lo mejor era por nuestros estilos, que a decir verdad eran muy variados desde emos, heavys, punks, skaters hasta hippies, por nuestra forma de vida...
Cuando llegamos a donde nos solemos sentar y la gente empezó a sacar las cosas, a poner las luces y música, me encontré con ciertas personitas que sobraban.
-¿ No me lo puedo creer que haces tu aquí? -le solté a mi novio, Fernando.
-¿Cómo que, que hago? Pues venir a visitar a mi novia, ¿es que no puedo?
-Claro que puedes...pero no hace falta que me vengas a visitar siempre, que me llames siempre, que estés encima mia siempre.
Me fui al otro lado de la sala, me atraía, sí, pero es que era tan pegajoso, tan axfisiante, miré al otro lado de la habitación y vi a África con su chorbo, bonita pareja la verdad.
-Anda si la 4 ojos ya no es 4 ojos -me susurró alguien al oído-.
-Me giré sobresaltada, vaya, era el otro estúpido, el que faltaba.
-Me cambié los dos ojos por las lentillas.
Se te había olvidado cambiártelas , ehh.
-Baah!
Me levanté y me fui, no me apetecía hablar con nadie. Habían puesto buena música, los grandes, Bob Marley, Kurt Cobain, Manu Chao, etc, que pasada de gente -pensé-.
Buen ambiente, luces perfectas, solo me faltaba lo más importante y esas cosas las tenía Roberto, me acerqué, se las pedí, le pagué y me las piré a un rincón donde habíamos colocado sofás, pufs, almohadones y me puse a bailar yo sola después de tomármelas. Empezé a ver todo doble, borroso, muy colorido y después me entró una "felicidad" , bueno relativa, fui a por más y más, más, más y de repente todo se apagó.