sábado, 3 de diciembre de 2011

Capítulo 3

Pensaba que era rara, que tenía una vida rara pero de mi familia soy la menos rara, bueno una de las menos raras y para demostrarlo está mi hermano pequeño Carlitos, que ahora mismo está en el patio dándole a un pájaro antidepresivos; por otra parte mis hermanastras Olivia y Mº Luisa (gemelas) con 6 años y están jugando a pegarse entre ellas , sin contar con Roberto que está robando de la cocina del bar , bueno no sabe ni lo que está robando, para mezclarlas y tomárselas.
Bueno, hay que admitirlo, no somos una familia especialmente común.
Termino de arreglarme y paso por mi dormitorio, estaba pensando en despertar a Alexia pero la última vez que lo hice..la llamé , miró la hora y como faltaban 5 minutos para la hora empezó a tirarme todas sus cosas, tiene una colección de pulseras de cuero con pinchos, solo con decir que todavía tengo las marcas de éstas, que no, mejor no llamarla. Paso la habitación y voy a la cocina.
La cocina estaba más vacía que el estómago de Falete en la "Isla de los Supervivientes", por no tener, no teníamos ni el medio limón que viene con la nevera, bueno quizás esa bola de moho azul verdosa sea el limón, mejor no averiguarlo. Me fui a la fábrica donde habíamos quedado.
Por el camino pase por la casa del cura  y mientras el hablaba con los feligreses sobre por qué tiene que donar dinero, entré en su patio para "coger unas naranjas"  cuando entró un camión del supermercado con la comida que le traían semanualmente, mientras metían una caja , cogí del camión otra y corría a la fábrica.
Cuando llegué a la fábrica, no había nadie como yo quería. Salté la valla y me adentré en lo que era desde hace un tiempo mi 2º casa. Arreglé la fábrica un poco y puse la caja con comida, después me senté en un puf a escuchar música y a pensar en mis cosas. Cuando estaba eclipsada en mi mundo, escuché un ruido, abrí los ojos y ví todo cerrado, las luces apagadas, al contrario de como yo las había dejado, me asusté, empezé a escuchar ruidos y pasos.
-Eh! ¿Hay alguien ahí? -Grité, más pasos se escucharon- ¡No me asusteis! ¿Quién es? -unos pasos se acercaron y sentí una corriente en mi nuca-.
Asustada me di la vuelta y de forma instintiva, pegué una patada al vacío, pero no era vacío, le había dado a alguien o algo. Se escuchó un grito más bien grave y encendieron una luz.
A quien habia golpeado era a Mario , que con el móvil como literna, alumbraba su cara , vi que le había pegado una patada en sus huevos, al reconocerle me acerqué más a él y le pedí perdón.
Aunque luego le volví a pegar, esta vez en el brazo y le regañé por el susto, volví a dejar todo como estaba y enfadada fui a la parte de fuera con Lorena y Eva. Ellas de camino habían comprado lo necesario para una buena fiesta, pusimos la música alta y bailábamos, cuando solo habían pasado 5 minutos llegó Mario, me apartó y me llevo a un rincón sin dejar que me pudiera escapar , me acorraló entre la pared y su cuerpo , sin besarme ni nada, solo mirándome a los ojos me dejó ver que tanto él como sus huevos lamentaban la bromita,  de mala gana le dije:
-¿Qué quieres?
-A tí -me besó-
Yo me aparté corriendo.
-Lo malo de que me quieres, es que me quieres como un objeto, me tratas como un objeto y piensas que soy un objeto.
Pero no escuchó , tras esto decidí irme, vi a mi hermana que estaba fuera , volví a saltar la valla , hablamos, me despejé del mal rollo y tras el grito de Laura volví con los demás, intenté ponerme a hacer cosas pero ya estaba casi todo preparado, entonces vino el otra vez y me agarró entre sus brazos -¿que manía tenía de quitarme mi espacio?- hoy no tenía ganas de ñoñerías , quería pasarlo bien, asi que para quitármelo de en medio rápido, lo besé y le pedí perdón por mi última contestación e hice como si me estuvieran llamando. Tenía que hacer algo para quitármelo de encima.
Había pasado media hora y él no se había juntado más a mi, al contrario se había ido con sus amigos a no se dónde.
Ahora tocaba la verdadera fiesta y una verdadera fiesta no era buena si no tenía a Alexia. La busco por todos los lados y al final la encuentro sola en unos pufs bailando, voy hacia ella, yo quiero tomarme sus pastillas , también podría invitarme ...
Veo a Alexia caer al suelo, desplomada como si acabara de morir. ¡No puede ser! Corro hacia ella y grito, nadie me escucha, están lejos y la música demasiado alta.
Alexia no se mueve, el corazón me va a mil y parece que falta mucho para llegar a ella, sigo gritando. La llamo, no responde.
Veo que su cara está blanca , como sin vida, me agacho, vuelvo a gritar y muevo su cuerpo. No me responde, parece una muñeca de trapo, se me escapan las lágrimas ¡NO PUEDE SER!
Tiene que estar bien -¿Y mi móvil? y mi puto móvil? ¿Y el suyo? ¡Ayudaaa! - estoy temblando, no sé que hacer, es entonces cuando noto una mano en mi hombro.
A partir de aquí todo fue muy rápido, solo recuerdo que conseguimos un móvil , llamamos a la ambulancia y luego ella estaba en una habitación, conectada a unos cables los cuales se conectaban a unas máquinas.
Si no fuese porque lo sabía pensaría que ella estaba muerta.
Me senté en el sillón que había cerca de su cama, en ese momento estaba sola con Alexia en la habitación pues la compañera de habitación estaba en la sala de operaciones. Roberto salió fuera para hablar con los médicos ya que al tener 19 años había dicho que se encargaba de nosotras para no tener que llamar a nuestros padres.
Él como ya he dicho era como nuestro padre, se encargaba de cuidarnos, cunando unas horas antes había visto a Alexia se había encargado de todo.
Cuando estaba casi durmiéndome en el sillón recordé algo.
Hace 7 años había estado en este hospital , no en la misma habitación, ni planta pero si en una parecida. Cuando vine aquí todo era distinto, recuerdo estar feliz por ver por primera vez a mi hermano Carlos recién nacido, cuando el médico comunicó a mi padre la muerte de mi madre. Recuerdo que la felicidad se convirtió en una pena horrible y ahí me prometí no volverle a darle nunca más mi corazón. Y ahora aquí, con mi hermana, hermanastra que más da, mi alma gemela. Tan distinta y a la vez tan parecidas .. no podía perderla también, era la única que me conocía más que aún que mi novio y el resto de mi familia.
Llegó  mi hermano, había llamado a la madre de Alexia , su hermana , que también era mayor de edad, Ana, se había quedado con los pequeños en la casa y nuestros padres, bueno mi padre y su madre venian hacia aquí.
Pregunté a Roberto sobre el estado de Alexia, se le veía un poco incómodo con el tema pero logré sonsacarle que Alexia estaba así por una sobredosis, que si querer le había dado unas pastillas más fuertes.
Al enterarme de esto no se lo perdoné, pensé en gritarle que era su culpa lo que estaba pasando pero no era ni el momento ni el lugar, así que fui a la cafetería y lo dejé solo con su víctima.
Para mi ya no era mi hermano el héroe si no el tio que ayudó a Alexia a morir o casi.

sábado, 19 de noviembre de 2011

Capítulo 2

Borrachos, drogadictos, prostitutas...¿quién decide quienes son y como son? ¿Nosotros? Verdaderamente nos creemos con ese poder, me parece increíble la gente que vive por y para juzgar.
Bueno basta -pensé- basta de melodramas, de cuentos, si es que no entiendo porque me pongo tan melodramática cada vez que escribo en mi diario, ¡si es que eres más tonta Alexia!
Cerré mi diario, me levante de la cama lo más silenciosamente posible, si es que eso de compartir habitación es un coñazo, siempre había odiado eso y ahora tengo que vivir así ¿ por qué? ¿ por qué se tuvo que enamorar de nuevo mi madre? ¿y encima de alguien tan inútil como lo es ese hombre?.
Yo de verdad, cada vez estoy más convencida de que el amor solo se creo para volver más estúpida a la humanidad, como si no fuera lo suficientemente estúpida ya, por si sola.
Nada más salir de mi habitación, miré el reloj , porras era tardísimo, si es que soy incapaz de llegar puntual.
Bajé corriendo las escaleras y nada más abrir la puerta casi me estrello contra Roberto, si es que este chico siempre estaba en medio, como el tonto de turno.
-¿ Pero que haces criaja? ¿Es que no me ves 4 ojos?¿ Para algo servirá lo que llevas no?
-QUE NO ME LLAMES CRIAJA! Que no me llames nada, que pases de mi existencia -no pude evitar pensar que, que pena que fuera un chico caparazón, tan guapo y tan estúpido-.
Me miró riéndose y me dio una leve colleja al pasar, me giré para devolvérsela, pero me llamó la atención lo que llevaba en las manos y el olor que desprendía , me quedé mirándole fijamente, al darse cuenta, echó a correr hacia su habitación.
Me quedé un rato eclipsada y cuando "desperté" me di cuenta de lo tardísimo que era, asi que yo también eché a correr hacia la fábrica abandonada donde habíamos quedado.
Cuando llegué ya estaban todos, como era de esperar.
-Tía, vivimos en la misma casa y tu llegas media hora después ¿explicación?
-Se me quedó parado el reloj..-fue lo único qu ese me ocurrió-
-Ya, ya, ya...
Nos miramos mi hermana y yo y empezamos a reírnos, bueno en realidad hermanastra, pero como era mi mejor amiga, somos como hermanas, al parecer son los únicos genes servibles en esa familia de inútiles que tiene.
-Bueno, ¿venís o qué? -nos gritó Laura-
-¡Claro! -respondimos al unísono-
Nos acercamos a la valla para saltarla.
Este sitio está súper guay, macho, es la hostia -pensé- era un sitio perdido un poco en mitad de un bosque con un lago al lado donde poder bañarse. La fábrica quizás para otras personas es un poco tétrica pero para nosotros era perfecta, quien sabe, a lo mejor era por nuestros estilos, que a decir verdad eran muy variados desde emos, heavys, punks, skaters hasta hippies, por nuestra forma de vida...
Cuando llegamos a donde nos solemos sentar y la gente empezó a sacar las cosas, a poner las luces y música, me encontré con ciertas personitas que sobraban.
-¿ No me lo puedo creer que haces tu aquí? -le solté a mi novio, Fernando.
-¿Cómo que, que hago? Pues venir a visitar a mi novia, ¿es que no puedo?
-Claro que puedes...pero no hace falta que me vengas a visitar siempre, que me llames siempre, que estés encima mia siempre.
Me fui al otro lado de la sala, me atraía, sí, pero es que era tan pegajoso, tan axfisiante, miré al otro lado de la habitación y vi a África con su chorbo, bonita pareja la verdad.
-Anda si la 4 ojos ya no es 4 ojos -me susurró alguien al oído-.
-Me giré sobresaltada, vaya, era el otro estúpido, el que faltaba.
-Me cambié los dos ojos por las lentillas.
Se te había olvidado cambiártelas , ehh.
-Baah!
Me levanté y me fui, no me apetecía hablar con nadie. Habían puesto buena música, los grandes, Bob Marley, Kurt Cobain, Manu Chao, etc, que pasada de gente -pensé-.
Buen ambiente, luces perfectas, solo me faltaba lo más importante y esas cosas las tenía Roberto, me acerqué, se las pedí, le pagué y me las piré a un rincón donde habíamos colocado sofás, pufs, almohadones y me puse a bailar yo sola después de tomármelas. Empezé a ver todo doble, borroso, muy colorido y después me entró una "felicidad" , bueno relativa, fui a por más y más, más, más y de repente todo se apagó.

sábado, 8 de octubre de 2011

Capítulo 1:

Había una vez, un circo que no alegraba el corazón, sin mundo de ilusión..(8)
No, esto no es la versión moderna de la canción, esto es algo distinto, es una historia, bueno más bien dos historias sobre mi vida y la de mi mejor amiga , que para nada somos princesas en un mundo de hadas, si no más bien personas corrientes, aprendiendo a vivir. Porque la vida aunque no sea fácil, puede llegar a tener momentos muy felices.
Puede que todo empezara con la muerte de mi madre, aunque ni siquiera me acuerdo cuando o como fue.
A partir de ahí, todo cambio.
Estábamos más solos que nunca, mi hermano pequeño, Carlos, recién nacido se quedó sin madre, al igual que mi hermana de 7 años y mi hermano con 12 años y yo con 9.
Sí, somos una familia numerosa.
Mi padre al perder a su mujer, su musa, decidió regentar un bar, no trabajando desgraciadamente, si no bebiendo en él.
Mi hermano Roberto tuvo que cuidarnos, se convirtió en nuestro padre y madre, bueno también en nuestra mascota, ya que la gente lo llamaba "camello", pero a eso iremos luego. Mi hermana Rocío y yo decidimos alejarnos de nuestros sentimientos, yo me encerré en mi misma y ella le abrió su cuerpo a todo el que se acercaba , luego encima estaba Carlitos, el fue en ese momento el que mejor se sentía , pues no se enteraba de nada , vivía en su mundo feliz de bebé aunque no le duró mucho, básicamente hasta que empezó a ver que había en su casa.
Y volviendo a mi padre , él pasaba tanto en el bar que era de suponer que se terminaría casando con la camarera, lo que no sabíamos y nos sorprendió es que se vendría a vivir con nosotros, al igual que su familia Nuestra madrastra traía consigo unos cuantos hijos, Ana de 11 años y Alexia de 9.

Nosotras (:


Bueno esto va a ser una especie de presentación para este blog que básicamente va a ser donde vamos a escribir una historia que escribimos dos amigas y bueno nada lo típico esperemos que os guste.
Cada capítulo lo hará una. Sabina hará de África y Silvana de Alexia y será sobre lo difícil que puede llegar a ser la vida, que las cosas no son lo que parecen, a veces juzgamos sin saber, sin conocer como llegaron ciertas personas a esas circunstancias, cuando los miras y piensas que lástima de gente, son unos inútiles y quizás esas personas pudieron haber llegado a ser astronautas, abogados, médicos..quién sabe y sin embargo la sociedad juzga y juza y es lo único que sabe hacer.