Pensaba que era rara, que tenía una vida rara pero de mi familia soy la menos rara, bueno una de las menos raras y para demostrarlo está mi hermano pequeño Carlitos, que ahora mismo está en el patio dándole a un pájaro antidepresivos; por otra parte mis hermanastras Olivia y Mº Luisa (gemelas) con 6 años y están jugando a pegarse entre ellas , sin contar con Roberto que está robando de la cocina del bar , bueno no sabe ni lo que está robando, para mezclarlas y tomárselas.
Bueno, hay que admitirlo, no somos una familia especialmente común.
Termino de arreglarme y paso por mi dormitorio, estaba pensando en despertar a Alexia pero la última vez que lo hice..la llamé , miró la hora y como faltaban 5 minutos para la hora empezó a tirarme todas sus cosas, tiene una colección de pulseras de cuero con pinchos, solo con decir que todavía tengo las marcas de éstas, que no, mejor no llamarla. Paso la habitación y voy a la cocina.
La cocina estaba más vacía que el estómago de Falete en la "Isla de los Supervivientes", por no tener, no teníamos ni el medio limón que viene con la nevera, bueno quizás esa bola de moho azul verdosa sea el limón, mejor no averiguarlo. Me fui a la fábrica donde habíamos quedado.
Por el camino pase por la casa del cura y mientras el hablaba con los feligreses sobre por qué tiene que donar dinero, entré en su patio para "coger unas naranjas" cuando entró un camión del supermercado con la comida que le traían semanualmente, mientras metían una caja , cogí del camión otra y corría a la fábrica.
Cuando llegué a la fábrica, no había nadie como yo quería. Salté la valla y me adentré en lo que era desde hace un tiempo mi 2º casa. Arreglé la fábrica un poco y puse la caja con comida, después me senté en un puf a escuchar música y a pensar en mis cosas. Cuando estaba eclipsada en mi mundo, escuché un ruido, abrí los ojos y ví todo cerrado, las luces apagadas, al contrario de como yo las había dejado, me asusté, empezé a escuchar ruidos y pasos.
-Eh! ¿Hay alguien ahí? -Grité, más pasos se escucharon- ¡No me asusteis! ¿Quién es? -unos pasos se acercaron y sentí una corriente en mi nuca-.
Asustada me di la vuelta y de forma instintiva, pegué una patada al vacío, pero no era vacío, le había dado a alguien o algo. Se escuchó un grito más bien grave y encendieron una luz.
A quien habia golpeado era a Mario , que con el móvil como literna, alumbraba su cara , vi que le había pegado una patada en sus huevos, al reconocerle me acerqué más a él y le pedí perdón.
Aunque luego le volví a pegar, esta vez en el brazo y le regañé por el susto, volví a dejar todo como estaba y enfadada fui a la parte de fuera con Lorena y Eva. Ellas de camino habían comprado lo necesario para una buena fiesta, pusimos la música alta y bailábamos, cuando solo habían pasado 5 minutos llegó Mario, me apartó y me llevo a un rincón sin dejar que me pudiera escapar , me acorraló entre la pared y su cuerpo , sin besarme ni nada, solo mirándome a los ojos me dejó ver que tanto él como sus huevos lamentaban la bromita, de mala gana le dije:
-¿Qué quieres?
-A tí -me besó-
Yo me aparté corriendo.
-Lo malo de que me quieres, es que me quieres como un objeto, me tratas como un objeto y piensas que soy un objeto.
Pero no escuchó , tras esto decidí irme, vi a mi hermana que estaba fuera , volví a saltar la valla , hablamos, me despejé del mal rollo y tras el grito de Laura volví con los demás, intenté ponerme a hacer cosas pero ya estaba casi todo preparado, entonces vino el otra vez y me agarró entre sus brazos -¿que manía tenía de quitarme mi espacio?- hoy no tenía ganas de ñoñerías , quería pasarlo bien, asi que para quitármelo de en medio rápido, lo besé y le pedí perdón por mi última contestación e hice como si me estuvieran llamando. Tenía que hacer algo para quitármelo de encima.
Había pasado media hora y él no se había juntado más a mi, al contrario se había ido con sus amigos a no se dónde.
Ahora tocaba la verdadera fiesta y una verdadera fiesta no era buena si no tenía a Alexia. La busco por todos los lados y al final la encuentro sola en unos pufs bailando, voy hacia ella, yo quiero tomarme sus pastillas , también podría invitarme ...
Veo a Alexia caer al suelo, desplomada como si acabara de morir. ¡No puede ser! Corro hacia ella y grito, nadie me escucha, están lejos y la música demasiado alta.
Alexia no se mueve, el corazón me va a mil y parece que falta mucho para llegar a ella, sigo gritando. La llamo, no responde.
Veo que su cara está blanca , como sin vida, me agacho, vuelvo a gritar y muevo su cuerpo. No me responde, parece una muñeca de trapo, se me escapan las lágrimas ¡NO PUEDE SER!
Tiene que estar bien -¿Y mi móvil? y mi puto móvil? ¿Y el suyo? ¡Ayudaaa! - estoy temblando, no sé que hacer, es entonces cuando noto una mano en mi hombro.
A partir de aquí todo fue muy rápido, solo recuerdo que conseguimos un móvil , llamamos a la ambulancia y luego ella estaba en una habitación, conectada a unos cables los cuales se conectaban a unas máquinas.
Si no fuese porque lo sabía pensaría que ella estaba muerta.
Me senté en el sillón que había cerca de su cama, en ese momento estaba sola con Alexia en la habitación pues la compañera de habitación estaba en la sala de operaciones. Roberto salió fuera para hablar con los médicos ya que al tener 19 años había dicho que se encargaba de nosotras para no tener que llamar a nuestros padres.
Él como ya he dicho era como nuestro padre, se encargaba de cuidarnos, cunando unas horas antes había visto a Alexia se había encargado de todo.
Cuando estaba casi durmiéndome en el sillón recordé algo.
Hace 7 años había estado en este hospital , no en la misma habitación, ni planta pero si en una parecida. Cuando vine aquí todo era distinto, recuerdo estar feliz por ver por primera vez a mi hermano Carlos recién nacido, cuando el médico comunicó a mi padre la muerte de mi madre. Recuerdo que la felicidad se convirtió en una pena horrible y ahí me prometí no volverle a darle nunca más mi corazón. Y ahora aquí, con mi hermana, hermanastra que más da, mi alma gemela. Tan distinta y a la vez tan parecidas .. no podía perderla también, era la única que me conocía más que aún que mi novio y el resto de mi familia.
Llegó mi hermano, había llamado a la madre de Alexia , su hermana , que también era mayor de edad, Ana, se había quedado con los pequeños en la casa y nuestros padres, bueno mi padre y su madre venian hacia aquí.
Pregunté a Roberto sobre el estado de Alexia, se le veía un poco incómodo con el tema pero logré sonsacarle que Alexia estaba así por una sobredosis, que si querer le había dado unas pastillas más fuertes.
Al enterarme de esto no se lo perdoné, pensé en gritarle que era su culpa lo que estaba pasando pero no era ni el momento ni el lugar, así que fui a la cafetería y lo dejé solo con su víctima.
Para mi ya no era mi hermano el héroe si no el tio que ayudó a Alexia a morir o casi.
Bueno, hay que admitirlo, no somos una familia especialmente común.
Termino de arreglarme y paso por mi dormitorio, estaba pensando en despertar a Alexia pero la última vez que lo hice..la llamé , miró la hora y como faltaban 5 minutos para la hora empezó a tirarme todas sus cosas, tiene una colección de pulseras de cuero con pinchos, solo con decir que todavía tengo las marcas de éstas, que no, mejor no llamarla. Paso la habitación y voy a la cocina.
La cocina estaba más vacía que el estómago de Falete en la "Isla de los Supervivientes", por no tener, no teníamos ni el medio limón que viene con la nevera, bueno quizás esa bola de moho azul verdosa sea el limón, mejor no averiguarlo. Me fui a la fábrica donde habíamos quedado.
Por el camino pase por la casa del cura y mientras el hablaba con los feligreses sobre por qué tiene que donar dinero, entré en su patio para "coger unas naranjas" cuando entró un camión del supermercado con la comida que le traían semanualmente, mientras metían una caja , cogí del camión otra y corría a la fábrica.
Cuando llegué a la fábrica, no había nadie como yo quería. Salté la valla y me adentré en lo que era desde hace un tiempo mi 2º casa. Arreglé la fábrica un poco y puse la caja con comida, después me senté en un puf a escuchar música y a pensar en mis cosas. Cuando estaba eclipsada en mi mundo, escuché un ruido, abrí los ojos y ví todo cerrado, las luces apagadas, al contrario de como yo las había dejado, me asusté, empezé a escuchar ruidos y pasos.
-Eh! ¿Hay alguien ahí? -Grité, más pasos se escucharon- ¡No me asusteis! ¿Quién es? -unos pasos se acercaron y sentí una corriente en mi nuca-.
Asustada me di la vuelta y de forma instintiva, pegué una patada al vacío, pero no era vacío, le había dado a alguien o algo. Se escuchó un grito más bien grave y encendieron una luz.
A quien habia golpeado era a Mario , que con el móvil como literna, alumbraba su cara , vi que le había pegado una patada en sus huevos, al reconocerle me acerqué más a él y le pedí perdón.
Aunque luego le volví a pegar, esta vez en el brazo y le regañé por el susto, volví a dejar todo como estaba y enfadada fui a la parte de fuera con Lorena y Eva. Ellas de camino habían comprado lo necesario para una buena fiesta, pusimos la música alta y bailábamos, cuando solo habían pasado 5 minutos llegó Mario, me apartó y me llevo a un rincón sin dejar que me pudiera escapar , me acorraló entre la pared y su cuerpo , sin besarme ni nada, solo mirándome a los ojos me dejó ver que tanto él como sus huevos lamentaban la bromita, de mala gana le dije:
-¿Qué quieres?
-A tí -me besó-
Yo me aparté corriendo.
-Lo malo de que me quieres, es que me quieres como un objeto, me tratas como un objeto y piensas que soy un objeto.
Pero no escuchó , tras esto decidí irme, vi a mi hermana que estaba fuera , volví a saltar la valla , hablamos, me despejé del mal rollo y tras el grito de Laura volví con los demás, intenté ponerme a hacer cosas pero ya estaba casi todo preparado, entonces vino el otra vez y me agarró entre sus brazos -¿que manía tenía de quitarme mi espacio?- hoy no tenía ganas de ñoñerías , quería pasarlo bien, asi que para quitármelo de en medio rápido, lo besé y le pedí perdón por mi última contestación e hice como si me estuvieran llamando. Tenía que hacer algo para quitármelo de encima.
Había pasado media hora y él no se había juntado más a mi, al contrario se había ido con sus amigos a no se dónde.
Ahora tocaba la verdadera fiesta y una verdadera fiesta no era buena si no tenía a Alexia. La busco por todos los lados y al final la encuentro sola en unos pufs bailando, voy hacia ella, yo quiero tomarme sus pastillas , también podría invitarme ...
Veo a Alexia caer al suelo, desplomada como si acabara de morir. ¡No puede ser! Corro hacia ella y grito, nadie me escucha, están lejos y la música demasiado alta.
Alexia no se mueve, el corazón me va a mil y parece que falta mucho para llegar a ella, sigo gritando. La llamo, no responde.
Veo que su cara está blanca , como sin vida, me agacho, vuelvo a gritar y muevo su cuerpo. No me responde, parece una muñeca de trapo, se me escapan las lágrimas ¡NO PUEDE SER!
Tiene que estar bien -¿Y mi móvil? y mi puto móvil? ¿Y el suyo? ¡Ayudaaa! - estoy temblando, no sé que hacer, es entonces cuando noto una mano en mi hombro.
A partir de aquí todo fue muy rápido, solo recuerdo que conseguimos un móvil , llamamos a la ambulancia y luego ella estaba en una habitación, conectada a unos cables los cuales se conectaban a unas máquinas.
Si no fuese porque lo sabía pensaría que ella estaba muerta.
Me senté en el sillón que había cerca de su cama, en ese momento estaba sola con Alexia en la habitación pues la compañera de habitación estaba en la sala de operaciones. Roberto salió fuera para hablar con los médicos ya que al tener 19 años había dicho que se encargaba de nosotras para no tener que llamar a nuestros padres.
Él como ya he dicho era como nuestro padre, se encargaba de cuidarnos, cunando unas horas antes había visto a Alexia se había encargado de todo.
Cuando estaba casi durmiéndome en el sillón recordé algo.
Hace 7 años había estado en este hospital , no en la misma habitación, ni planta pero si en una parecida. Cuando vine aquí todo era distinto, recuerdo estar feliz por ver por primera vez a mi hermano Carlos recién nacido, cuando el médico comunicó a mi padre la muerte de mi madre. Recuerdo que la felicidad se convirtió en una pena horrible y ahí me prometí no volverle a darle nunca más mi corazón. Y ahora aquí, con mi hermana, hermanastra que más da, mi alma gemela. Tan distinta y a la vez tan parecidas .. no podía perderla también, era la única que me conocía más que aún que mi novio y el resto de mi familia.
Llegó mi hermano, había llamado a la madre de Alexia , su hermana , que también era mayor de edad, Ana, se había quedado con los pequeños en la casa y nuestros padres, bueno mi padre y su madre venian hacia aquí.
Pregunté a Roberto sobre el estado de Alexia, se le veía un poco incómodo con el tema pero logré sonsacarle que Alexia estaba así por una sobredosis, que si querer le había dado unas pastillas más fuertes.
Al enterarme de esto no se lo perdoné, pensé en gritarle que era su culpa lo que estaba pasando pero no era ni el momento ni el lugar, así que fui a la cafetería y lo dejé solo con su víctima.
Para mi ya no era mi hermano el héroe si no el tio que ayudó a Alexia a morir o casi.
Me mola ! Sois como sois (:
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