domingo, 12 de febrero de 2012

Capitulo 6

Vale, lo que me habia dicho África me había dejado muy impresionada. ¿Enserio pensaba que las cosas habían sido así? De acuerdo, ni de coña iba a dejar que otro cargará con la culpa por mi, ni hablar, nunca nadie había hecho eso y no iban a empezar ahora ni falta que me hacia.
Reflexioné sobre las cosas importantes que tenía que hacer.
Lo primero era hablar de verdad con África seriamente sobre el incidente, sin que sentimientos ni emociones se involucraran en la conversación, lo teniamos que mirar mi incidente desde un punto objetivo y racional; y visto desde ese punto yo era la culpable, vamos además, porque darle tantas vueltas a las cosas.
Era algo que había pasado pues ya está, como bien indica la palabra, pasado, yo seguía viva asi que no veía donde estaba el problema.
El siguiente punto si quería que esto se terminara de una vez por todas era hablar con Roberto aunque sería bastante incómodo pero la vida no es todo "Chulazos" abanicándote y zumos tropicales".
Suspiré profundamente y me estiré en la cama, de repente me dio un ataque de risa, me encantaba cuando yo defendía a Roberto y África se hacía la sueca y me dejaba con las palabras en la boca, su cara de "Enserio, que he hecho en la vida para merecer esto" es imposible definirla.
-Alexiaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa - Arggggggh! No pueden vivir ni un solo minuto sin molestarme..
- ¿Quééééééééééééééééé? - Desde luego si querian algo de mi, que se movieran ellos, porque lo que es yo no tenia ninguna intención de levantarme.
- Bajaaaa, no podemos hablar a voces.
-Pues sube tú que también tienes piernas mamá.
-Venga hija, que estoy liada, no seas así.
Ya voooy - Estas madres, por el hecho de ser madres se creen que pueden tirar de los hilos para que bajes como si fueras una marioneta..
- ¿Qué quieeeeeeeeeres?
- Bueno hija no hace falta que hables con ese tono, haber, me ha dicho África que has recaido con la anemia, ¿qué tal te encuentras?
- Bien.. - A esta también se le podía aver ocurrido otra cosa, mira que anemia, ahora van a estar encima mia todo el rato, aunque..- Mira mamá, que resulta que se me había olvidado decírtelo, pero que me han llamado los médicos, bueno llamaron a casa y dicen que no es anemia, que no he recaído, simplemente me faltaba alguna vitamina y que comiera más. Con que me coma un par de naranjas para reponer vitaminas es suficiente.
- ¿ No me estarás mintiendo..? Bueno te creo hija. Ala te puedes ir , solo era eso.
- Claro..- Era más fácil convencer a mi madre que a un niño de que existen las casas de caramelos.
Al girarme para salir de la cocina casi me doy de bruces con Roberto..
- Ash, ¿es que  nunca miras por donde vas o que niña?
- ¿Perdona? Pero tu también tienes dos ojos para ver así que también podrías mirar un poco..
- Bah..tu eres la 4 ojos no yo.
Porras, no me atrevía ni a mirarle a la cara, que momento más incómodo.
-Pero bueno hija que te pasa, normalmente le responderías y os peleariais hasta que alguien os separara, ¿ os habeis peleado de verdad?
Esta mujer era insostenible, para lo que quería no se daba cuenta de nada, ahora como le interesará podía ser la persona más perspicaz.
-No, claro que no, además que quiere decir "os habéis peleado de verdad", que yo sepa siempre nos peleamos de verdad,  solo que estoy muy ocupada para malgastar mi tiempo en semejante elemento, además tengo que ir a hablar con África, por cierto, ¿sabéis dónde está? -los miré a los dos esperando una respuesta pero al no recibir ninguna di por hecho que no, lo único que oí fue una risa estúpida de mi madre que no entendí pero que tampoco quería entenderla.
Pensé donde podía estar y caí en la cuenta de que después de haberme contado porque estaba peleada con Roberto se había dirigido precisamente a la habitación de éste, pero de eso hacía ya un rato, probablemente se habría ido a dar una vuelta con su chorbo. Bueno ya hablaríamos más tarde, ya que a no ser que el mundo se acabara en unas horas, tendríamos tiempo suficiente para hablarlo.
Bueno ya que África no estaba, mi plan era hablar primero con ella y después con Roberto pero bueno la vida no se regía por planes.
Volví a la cocina haber si todavía estaba ahí pero al parecer no, así que fui directa a su habitación.
Me quedé plantada en la puerta lo que fue literalmente una eternidad esperando que obrara un milagro que borrara la incomodidad que sentía, pero no, no apareció un ángel de la nada, asi que me resigné y llamé suavemente a la puerta.
Sabía que no me oiría ya que como siempre tenía la música más alto de lo permitido en cualquier discoteca, bueno por lo menos en lo que se refería a mi no era una molestia, ya que había que admitirlo, tenía un gusto excelente con respecto a la música, vaya, temazo, Paramore- Ignorance, algo bueno tenía que tener, por que lo que es respecto a las chicas por ejemplo su gusto, vomitivo, la tal Elvira esa era lo siguiente de insoportable, era una pija repelente que tenía voz de pito, me enervaba solo de pensar en ella..
Respira profundamente y aporreé la puerta, literalmente casi la hecho abajo y justo..se acaba la música así que el ruido de mis golpes se triplicó si no se quintiplicó. No me extrañó en absoluto que abriera la puerta de esas maneras y me gritará como lo estaba haciendo.
- ¿Pero tú estás loca?! ¿Pero se puede saber que haces? ¿quieres provocar un derrumbamiento parcial en la casa o qué?
-Joder..lo siento, es que tenías la música a ese volumen que pensé que no me ibas a escuch..
-El caso es ese, que no pensaste..
-Ya, tienes razón lo siento -le susurré en voz baja-
Se me quedó mirando fijamente, alzé la vista , era un poco, bueno una cabeza más alto que yo pero le sostuve la mirada.
-Vale, ¿que quieres? -me preguntó con una voz tranquila y nerviosa al mismo tiempo-
-Pues yo preferiría hablar dentro de tu habitación con la puerta cerrada sin que nadie nos escuchara.
-Ya.. tu lo que quieres es que estemos a solas en una habitación..
Ni  me digné a responderle, no merecía la pena. Me senté en su silla del escritorio, la verdad no se ni para que la tenía , de seguro no le había dado uso jamás. Desde luego los estudios no era lo de Roberto, lo suyo era el arte y la cocina, desde luego tenía unas manos prodigiosa, tanto para dibujar como para tocar la guitarra eléctrica , como para cocinar.
Tenía lo que podia decirse un don natural, tenía verdaderas obras de arte, era capaz de dibujar lo imposible.
Tenía su guitarra apoyada contra la pared, era muy bonita, azul y negra, y de la cremallera de la funda colgaba la púa que le había regalado Elvira, desde luego he de reconocer que tuvo un gusto fantástico a la  hora de elegir la púa.
Giré sobre la silla de ruedas del escritorio y observé toda la habitación, la verdad pocas veces entraba ahí, pero estaba muy bien pintada y decorada, había un cuadro sobre la cama de Roberto. Era un retrato de Elvira, era casi más real que la propia Elvira.
- Queee.. tienes celos de mi ex..
Lo miré extrañada, ¿había dicho ex?
- ¿Ex..?
-Sí, ex, no sabes lo que significa, significa que ya NO es mi novia, también tu, se que vas a llegar virgen al matrimonio, pero te deberías de informar un poco sobre la cultura sexual y los noviazgos y eso..
-Yo..verás...había venido a hablarte de..pff..aver.. que momento más incómodo.
-Bueno habla claro!
-Verás! Siento que África te haya culpado sobre lo que me pasó, yo soy la única responsable y no necesito que nadie cargue la culpa por mi, se asumir la responsabilidad de mis actos asi que no necesito que nadie lo haga por mi y quiero que vayas a hablar con África y le digas las cosas como son, quien fue quien te insistió para que me dieras más y que incluso te amenazé y bueno eso.
Se me quedó mirando fijamente sin decir nada, me empezé a poner nerviosa..
-Es decir, quieres que vaya y le diga las cosas como fueron a África ¿no?
-Sí.
-Vale.
Mira que era tonta, la de vueltas que le había dado y luego resultó ser así de fácil, si lo llego a saber no hubiera dado tantos rodeos.
Bien.. pues gracias, ya me voy.
Cuando me fui a levantar de la silla me cogió de la mano y me tiró hacia la cama donde él estaba sentado. Terminamos él tumbado encima mia y super cerca mia..
-¿Se puede saber que haces? -le dije tranquilamente-
- ¿Qué tranquila estás no? Para la situación en la que nos encontramos.
-No tengo porque alterarme, no me atraes en absoluto asi que no tengo motivos para ponerme nerviosa, si me atrayeras física o psíquicamente probablemente si estaría nerviosa pero tú, en absoluto.
-Vale, de acuerdo contigo! Entonces solo quería decirte que tengo una condición para hacer lo que me has dicho.
Hubo un momento de silencio..
-Valee...¿ y es?
- Que dejes a Fernando.
Vale, eso si que me dejó de piedra, pero que se creía este tio, que le podía ir pidiendo esas cosas a la gente así como así, vamos esto era el colmo, pss, que se creía..
-¿Pero de que vas? ¿Te crees que le puedes ir pidiendo esas cosas a  la gente así por todo el morro?
-Y África debe dejar a Mario.
Bueno aquello si que era pasarse..
-Venga, si ni si quiera estais enamoradas, simplemente os parecen guapos, simplemente quiero que dejeis a esos, podeis salir con cualquier otro pero ellos no.
-Jajaja, -vale me dio un ataque de risa- bueno pues si es asi no hace falta que le digas nada a nadie, ya hablaré yo con África y lo aclararé todo.
Fui a apartarlo y a levantarme pero de repente se puso rígido y serio y me empujó con fuerza hacia atrás.
- Ya te he dicho que no lo voy a hacer, así que por consecuencia tu tampoco lo vas a hacer, asi que tu y yo ya no tenemos nada de lo que hablar, asi que no veo porque no me dejas ir.
-Vale, si no lo quieres dejar haré que lo dejes.
De repente se inclinó sobre mi..intenté apartarme  lo máximo posible pero tampoco había mucho espacio por donde moverme. Se inclinó cada vez más, cada vez sentía su boca más cerca, sentí completamente su corazón , iba totalmente contrario al mio, eran totalmente contrarios y arítmicos.
Por el rabillo del ojo vi que tenía su móvil apuntándonos y oí un "click" , un flash y se apartó.
Vale, que narices hacía..por que se levantaba de repente y me señalaba la puerta.
-¿Qué haces?
-¿A que , querías que siguiera? No problema.
Se volvió a inclinar sobre mi, pero fui más rápida y me levanté de la cama y me fui al otro lado de la habitación, el que pertenecía a Carlitos.
-¿Por qué nos has hecho una foto?
-Fácil, ahora se la mando a Fernando y desde el ángulo que la he tomado y la posición en la que estábamos seguro que cree lo que no es -sonrió maliciosamente-.
-Vale.
Roberto me miró atónito sin saber que decir.
-¿Vale?
-Si, vale.
-¿No te importa?
-En absoluto, él sabe que estás totalmente pilladísimo por Elvira.
-¿Eres idiota? Ya no estoy con ella.
-Cierto,¿ por que te ha dejado o ha sido al revés?
-La he dejado -murmuró entre dientes-.
-Mmm..bueno que me voy..
Me agarró de la sudadera y tiró hacia atrás hasta que me dí con la pared.
-¿No creas que vas a ningún lado?
Me agarró por la parte baja de la espalda, bueno eso no podía considerarse espalda y me besó, con fuerza y brusquedad, presionándome cada vez más contra la pared casi ni me podía mover y volví a escuchar el "click". Esperando que se apartara, pero no hizo amago de apartarse, al contrario se apretó más contra mi, ¿pero que hacía? , intenté apartarme.
Lanzó el móvil sobre la cama y con esa mano me agarró la cara para que no me moviera.
Abrió los ojos, le estaba mirando, le pregunté con la mirada que hacía, pero simplemente los cerró.
Perdí toda la fuerza, él también se relajo y simplemente tenía sus manos posadas sobre mi.
Aproveché para huir, me agaché y salí corriendo, le oí reirse a mis espaldas, ¿pero de que se creía que iba este tío?
Llegué corriendo a la fábrica, casi sin aliento, oí unos gritos..

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